Resumen ejecutivo

Presentación

Irene Bello Quintana
Presidenta de La Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo
 
El tiempo de pandemia ha supuesto un enorme impacto en todo el planeta sobre todo en la vida de millones de personas, mayoritariamente mujeres, que ya sufrían situaciones extremas. Las consecuencias provocadas pro esta crisis tienen graves impactos en la salud y en la economía mundiales; pero, además, se relacionan y empeoran otras crisis globales. El cambio climático, el incremento de las desigualdades, el recrudecimiento de algunos conflictos, el debilitamiento de la democracia en todo el mundo… El número de personas expulsadas de sus hogares por la miseria, la violencia, la guerra o por la sistemática violación de derechos humanos asciende a más de 80 millones.
 
El hambre en el mundo alcanza niveles sin precedentes y las emergencias humanitarias son cada vez más recurrentes. Cientos de personas que defienden los derechos humanos y la tierra son asesinadas todos los años. Es evidente que los retos para responder a estas crisis son tan complejos como enormes; está claro también que exigen respuestas políticas que estén a la altura.
 
Tales datos desenmascaran un modelo mundial que está al servicio del 1% de la población; un modelo que promueve el expolio de los recursos naturales, viola los derechos humanos y atenta contra la vida. Frente a ello, infinidad de personas en nuestros barrios y en otros lugares del planeta tejen redes de solidaridad y apoyo mutuo que sostienen la vida. Redes colectivas y organizaciones sociales que saltan fronteras y exigen a los gobiernos la garantía de los derechos humanos. Propuestas que no solo responden a las necesidades cotidianas, sino que demandan leyes que garanticen vidas dignas de ser vividas.
 
Los datos que presentamos en este estudio son una pieza más de ese hacer colectivo mundial. El Informe del Sector de las ONG de Desarrollo 2021 ofrece información minuciosa sobre el trabajo que realizan las socias de La Coordinadora en 115 países con 48 millones de personas. En total, 617 organizaciones. Es importante destacar que el resultado de ese trabajo no tendría sentido sin el protagonismo de las organizaciones locales con las que trabajamos en esos países.
 
Mantenemos la propuestas, iniciada en 2017, que presenta el Informe a través de gráficos y mapas interactivos; datos en abierto; historias en primera persona que cuentan cómo el trabajo que realizan nuestras socias en Ghana, Perú, India, Irak, Colombia Siria mejora la vida de muchas personas.
 
Este Informe incluye una novedad con respecto a años anteriores: cuatro coordinadoras autonómicas han elaborado sus propios informes, siguiendo el mismo formato que el informe general de La Coordinadora. Aragón, Euskadi (en breve online), La Rioja y Valencia.
 
Es esta una amplia fotografía fruto de nuestro compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas que no habrías sido posible sin el enorme esfuerzo realizado por nuestras socias para recopilar la información que aquí presentamos.
 
A todas ellas, gracias. 

Las ONGD aumentan su compromiso: trabajamos con más personas

En un contexto complejo como el generado por la pandemia, las ONG de Desarrollo han incrementado su compromiso con las personas con las que trabajan. Esto ha supuesto una subida de un 8% en el número de proyectos que realizan, pasando de 3.857 a 4.173. La mejora también se ha observado en el número de personas con las que trabajamos: hemos pasado de 35 millones del informe anterior, a 48. Estamos presentes en 115 países de los cinco continentes.

También debemos destacar que el número de personas locales contratadas en los proyectos ha incrementado un 9%, lo que demuestra el compromiso de las ONGD con el fomento de empleo en los países en los que trabajamos. De total de 9,511 personas empleadas en nuestras ONGD, 5.855 son originarias de otros países

Apoyo ciudadano, creciente aun en tiempos de crisis

2020 fue un año muy complejo para toda la ciudadanía: el aislamiento provocado por la pandemia trastocó enormemente la economía, la salud y el bienestar de las personas. A pesar de ello, el apoyo ciudadano a las ONGD aumentó un 1,2% con respecto a los datos del Informe 2018. La llamada “base social” de las organizaciones, que son las personas y entidades que apoyan de distintas formas a las ONGD, ascendió hasta 2,43 millones.
Dentro de la base social de las entidades, las personas socias son el colectiva más numeroso: suponen un 90% del total (2,2 millones de personas).
 
En esta fotografía, es importante destacar el papel del voluntariado. Las organizaciones de La Coordinadora cuentan con un total de 18.380 personas voluntarias. El 71% de ellas son mujeres y el 29%, hombres. Estas cifras demuestran la clara feminización de este colectivo, ya sea en España como en otros países y tanto a medio como a largo plazo. La edad con más representación es la que va de los 30 a los 64 años. 

Compromiso del Gobierno: (aún) necesita mejorar

El informe muestra un mayor compromiso del Gobierno con esta política pública lo que, en un contexto como el descrito, es una noticia positiva. Sin embargo, esa subida aún es insuficiente para recuperar la década perdida de la cooperación.

Los datos muestran un aumento en los fondos públicos de un 14% con respecto al informe anterior de 2019; es decir, pasamos de casi 299 millones a 396,61. Es importante señalar que la mayor parte de esa subida proviene de organismos internacionales, a los que le siguen los organismos europeos (que suponen el 35% del total en 2020), los fondos autonómicos y locales y, por último, los nacionales. Por tanto, aunque aumentan los fondos estatales, no lo hacen la misma medida que otros recursos públicos y se quedan en el 15% del total.

A pesar de la subida, los fondos públicos quedan aún lejos de la cifra más alta de la serie histórica que alcanzó 817 millones, en 2010. El apoyo del Gobierno a esta política pública es insuficiente también porque no responde a la senda marcada por su propio compromiso de alcanzar el 0,5% al final de la legislatura. Además, no responde al apoyo ciudadano con la cooperación demostrado aún en tiempos de crisis económica. Pero, sobre todo, es insuficiente porque el contexto mundial que vivimos exige respuestas más contundentes.

El enorme impacto de la pandemia, especialmente a las personas en situaciones  , el incremento de los conflictos internacionales y las consecuencias del cambio climático, exigen una mayor responsabilidad con la cooperación y el apoyo a las ONGD y su trabajo.

España debe demostrar mayor liderazgo en una política pública determinante para garantizar los derechos humanos y vidas dignas en entornos saludables

En pleno proceso de reforma del sistema de cooperación es esencial fortalecer una política pública que contribuye de manera determinante a la defensa de los derechos humanos y la protección del medioambiente. La población española lo tiene claro, siempre lo ha tenido: apoya el fortalecimiento de la cooperación de forma mayoritaria. Los datos del Eurobarómetro continúan situando a la ciudadanía de nuestro país a la cabeza de la solidaridad en Europa. Prueba de ello es que, en un contexto de enorme recesión económica para todo el mundo, las aportaciones puntuales de la sociedad a las ONGD han aumentado más de un 31%. 

Nuestras organizaciones

El número de personas que trabajan en el sector ha aumentado un 8% con respecto al informe anterior. En total, trabajan en nuestras ONGD 9.511 personas, la cifra más alta desde 2008.

La mayoría de contratos desde 2010 se realizan en el extranjero: 5.855 personas en 2020, lo que supone un 61,56% del total. El fomento del empleo en los países en los que trabajamos es una de las premisas que persiguen las ONGD. El objetivo es garantizar que los proyectos tengan continuidad en el tiempo, que respondan de manera efectiva a las necesidades de las personas y que garanticen la participación de su población. El aumento de la contratación local es constante dentro de la serie analizada; concretamente con respecto a 2018, aumentó un 12,5%.

Las cifras globales de contratación sitúan casi en paridad a hombres y mujeres. Prácticamente no varían a lo largo de los años: 51% hombres (4.649 personas) y 49% mujeres (4.862).

Las mujeres, en cambio, son mayoría en el caso de las plantillas contratadas bajo la legislación española. Dentro del territorio nacional las mujeres suponen el 70% de los contratos frente a 30%, en el caso de los hombres; y en las de cooperantes, 57% frente a 43% de hombres.

Uno de nuestros principales retos es conseguir una representación equilibrada de hombres y mujeres en los puestos de dirección de nuestras organizaciones. La realidad actual es reflejo de la sociedad patriarcal en la que vivimos de la que las ONGD no están exentas. Existe, sin embargo, una preocupación al respecto que ha hecho que la situación mejore en los últimos años. En este informe, comprobamos que hemos avanzado en la buena dirección puesto que, desde 2018, hemos pasado de un 30% de mujeres en puestos de dirección a un 44%. Aún queda camino por recorrer, pero el avance es significativo.

También hemos mejorado en la adopción de protocolos para mejorar el buen gobierno y la transparencia. En este sentido, las coordinadoras autonómicas han dado pasos importantes: todas ellas indican que cuentan con estatutos o reglamentos de funcionamiento interno.

Esta es una apuesta relevante que fortalece su compromiso con la transparencia y el buen gobierno. Destaca el aumento, con respecto a 2018, de la formalización de procedimientos para la aplicación de códigos de conducta: de un 35% en ese año, a un 53% en 2020.

Coordinadoras autonómicas

Avances en transparencia y buen gobierno

 
El Informe del Sector de las ONGD sirve para presentar el trabajo que realizan nuestras socias, pero también como modelo para las coordinadoras autonómicas. Este año, por primera vez, cuatro de ellas han realizado el proceso de recopilación de datos y, por tanto, cuentan con sus propios informes. Son Aragón, Euskadi, La Rioja y Valencia. Este proceso que demuestra su compromiso con la transparencia y el buen gobierno, y crea un precedente para el resto de coordinadoras autonómicas.
 
Los fondos totales de las coordinadoras autonómicas en 2020 fueron de 2,74 millones de euros. Se observa una bajada con respecto a los datos de 2019, cuando los fondos totales ascendieron a 3,31 millones.
 
El grueso de los ingresos proviene de fondos públicos: 2,33 millones; el 94% de ellos proviene de convenios con administraciones. Los fondos privados, en 2020 ascendieron a 410.000 euros. El resto, 795 euros, corresponde a otro tipo de ingresos.
El trabajo que realizan las 17 coordinadoras autonómicas se centra en incidencia política en espacios autonómicos y locales. Además, la mayoría (82%) trabaja el fortalecimiento interno de las ONGD socias y tareas de educación para el desarrollo (65%), formación (53%), sensibilización (41%).
 
Se observa también que cada año son más las que realizan actividades ligadas a los feminismos (35%). Una minoría dedica parte de sus esfuerzos a coordinación, movilización, estudios e investigación o interculturalidad.
Las coordinadoras autonómicas no tienen mucho personal en plantilla, comparado con las propias ONGD. Entre las 17 suman 66 personas contratadas en 2020. El perfil más repetido es el de mujer con contrato indefinido y jornada completa.
 
El techo de cristal no se aprecia en las coordinadoras autonómicas; tal como sí continúa observándose en las organizaciones socias de la coordinadora estatal. La composición de sus órganos de responsabilidad en cuanto a sexo es la siguiente: un 62% de los miembros de las juntas de gobierno son mujeres y un 38%, hombres. El caso de las presidencias es similar, el 53% están compuestas por mujeres y el 47% por hombres.
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