Informe 2021 > Las ONGD en España

Datos de 71 organizaciones y 17 coordinadoras autonómicas

El Informe en un vistazo

Forma jurídica de las ONGD

La Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo está formada por 17 coordinadoras autonómicas y 74 ONG de Desarrollo (ONGD); en total, 617 organizaciones. La identidad de las ONGD, sus campos de trabajo, los criterios generales de actuación, entre otras características, se pueden consultar en nuestro Código de Conducta.

Para elaborar el siguiente informe se ha enviado a todas las colaboradoras un cuestionario amplio que permite el análisis detallado del estado del sector en 2019 y 2020. Tres de ellas han tenido dificultades para recopilar los datos, por lo que a continuación se contabilizan solo 71 ONGD, sin que esto afecte prácticamente a las comparaciones realizadas con años anteriores.

74 ONG de Desarrollo y 17 Coordinadoras Autonómicas; en total 617 organizaciones presentes en 115 países. 

Forma jurídica de las organizaciones. No existe en España una forma jurídica que las aglutine y regule. De este modo, la elección de una forma u otra depende del criterio de cada organización. Desde 2010 se observa que la mayoría de las ONGD eligen constituirse bajo la figura de fundación (53%); seguidas de las asociaciones (41%). Tanto unas como otras trabajan en distintas áreas, como la defensa de los derechos humanos, la igualdad entre hombres y mujeres, la protección del medio ambiente o los derechos de la infancia, entre muchas otras. 

Solo una ONGD utiliza la figura de federación y otra la de confederación, debido a su volumen y características particulares. 

Personal de las ONGD: recuperación tras años de debilitamiento

El año 2020 fue el año de la recuperación del empleo en las ONG de Desarrollo. Desde la crisis de 2008, el sector venía sufriendo recortes muy acusados. Como consecuencia de ello, se produjo una caída del empleo sin precedentes, entre 2011 y 2014. Esto supuso un importante impacto en el trabajo que realizan las entidades y, por tanto, en la vida de miles de personas con las que trabajamos. Es importante destacar que, en esos años de crisis, el mayor impacto en puestos de trabajo se produjo en el territorio nacional; esto fue así porque se apostó por mantener la labor que se venía realizando en otros países. 

Como se puede observar en el gráfico, el empleo en el sector se recupera hasta alcanzar un total de 9.510 personas en el área de cooperación al desarrollo. Un aumento del 8% con respecto al informe anterior y la cifra de empleos totales más alta desde 2008.

Con respecto al volumen de sus plantillas dedicadas a cooperación, 56 de las ONGD consultadas (el 79%) son pequeñas y emplean a 100 personas o menos; 10 son medianas (el 14%); y solo 2 (el 3%) superan el millar: Oxfam Intermón (1.321 personas), Acción contra el Hambre (3.165 personas). Solo tres no tienen ninguna persona contratada en este ámbito (4%).

La contratación de personal puede realizarse en España o en el extranjero. Las plantillas que se rigen bajo la legislación española han visto una variación importante a lo largo de la última serie. Antes del 2010, suponían el grueso de contrataciones dentro de las organizaciones; sin embargo, ahora son solo 3.656 personas (el 38,44% del total)La mayoría de estas personas trabajan en oficinas o proyectos en territorio nacional (3.134 personas), lo que supone una de cada tres contrataciones totales. El resto son cooperantes, 522 personas, que suponen un 5,5% del total. 

La mayoría de contratos desde 2010 se realizan en el extranjero: 5.854 personas en 2020, lo que supone un 61,56% del total. El fomento del empleo en las zonas de acción es una de las premisas que persiguen las ONGD. El objetivo es garantizar que los proyectos tengan continuidad en el tiempo, que respondan de manera efectiva a las necesidades de la población y que garanticen la participación de su población. El aumento de contratación local es constante dentro de la serie analizada; concretamente con respecto a 2018, aumentó un 12,5%.

En el siguiente gráfico se puede comparar la contratación de personal agrupado según los años analizados o según el tipo de contrato.

Personal de las ONGD por sexo

Año tras año, se observa que los equipos de las ONGD encuestadas están formados en su mayoría por mujeres, excepto en la contratación de personal local. En 2020 se aprecia una continuidad en dicha tendencia, con un leve aumento de contratación a mujeres originarias de los países en los que trabajamos.

Las cifras globales de contratación sitúan casi en paridad a hombres y mujeres. Prácticamente no varían a lo largo de los años: 51% hombres (4.649 personas) y 49% mujeres (4.862 personas).

Las mujeres, en cambio, son mayoría en el caso de las plantillas contratadas bajo la legislación española. Dentro del territorio nacional las mujeres suponen el 70% de los contratos frente a 30%, en el caso de los hombres; y en las de cooperantes, 57% frente a 43% de hombres.

La tendencia se revierte al analizar el sexo de las plantillas contratadas en el extranjero, con un 60% de hombres y 40%, mujeres. Se observa, no obstante, un leve aumento de contratación femenina con respecto a 2018: sube un 2%.

Entre las organizaciones socias más pequeñas (con menos de 100 personas) cabe destacar que diez están formadas 100% por mujeres y dos solo por hombres. Además, dos entidades son paritarias y tienen el mismo número de hombres que de mujeres.

Puestos de responsabilidad: ligera mejoría en paridad

En un sector mayormente femenino, los puestos de alta responsabilidad están ocupados en su mayoría por hombres. Un claro reflejo de la sociedad patriarcal en la que vivimos y del que las ONGD no están exentas. Los esfuerzos por cambiar esta realidad han dado ciertos resultados. En 2020, las mujeres responsables en las juntas de gobierno de las organizaciones eran el 44%, una cifra aún insuficiente, pero que mejora con respecto al dato de 2018, cuando se situaba en un 30%. Es decir, en dos años, la representación femenina ha aumentado 14 puntos. 

Con respecto a la presidencia, la tendencia no ha variado: el 65% son hombres y el 35% mujeres. En los casos en los que el puesto de máxima responsabilidad es la gerencia o la dirección, también se observa esa desigualdad pero dentro de la misma línea que los cargos anteriores: un 55% frente a un 45%.

Hay organizaciones que siguen sin tener una representación pareja en estas posiciones: en un 15% de organizaciones, de cada 10 personas en los órganos de gobierno, 8 o más son hombres. A día de hoy, solo una organización no tiene representación femenina en sus órganos de gobierno. En 2018, esto ocurría en tres.

Farmamundi. Kenia.
Farmamundi. Kenia.
Las mujeres de entre 22 y 44 años son mayoría en los equipos.
La mayoría de los contratos son indefinidos, aunque desde 2018 se han reducido de un 65% a un 58%.

Personal de las ONGD por edad

Si ponemos el foco en la edad de las personas que trabajan en las 71 entidades analizadas, las edades oscilan entre los 22 y los 64 años. El perfil más común es el de mujer de entre 22 y 44 años, pero las cifras varían según el lugar de contratación.

Los contratos bajo la legislación española siguen este mismo patrón: cuatro de cada diez personas es una mujer de entre 22 y 44 años (1.294 personas). Le sigue el de mujer de entre 45 y 64 años (843). En tercer lugar se encuentran los hombres de entre 25 y 44 años (524).

En el caso de las plantillas de las 46 ONGD que trabajan en el extranjero, entre cooperantes y población local, el grupo de edad más numeroso es el de 25 a 44 años, 147 hombres y 233 mujeres. Le siguen las personas cuya edad se sitúa entre 45 y 64 años, con 71 hombres y 64 mujeres.

Cabe destacar ‘Fundación Entreculturas’ cuya plantilla se conforma en un 90% de jóvenes de hasta 44 años. O, en el otro extremo, ‘Manos Unidas’, entidad con el 70% de su plantilla entre 45 y 64 años. Oxfam Intermón, por su parte, tiene un 12% de su plantilla menor de 24 años.

Tipo de contrato y jornada laboral

Pese a la evolución y mejora del sector y que los contratos  indefinidos siguen siendo los más frecuentes, las contrataciones de este tipo se han visto reducidas de un 65% en 2018 al actual 58%. El resto, 42%, suponen contratos temporales, tanto para hombres como para mujeres.

La jornada más común continúa siendo la completa con un 77% del total del personal, tanto hombres como mujeres. Cuentan con jornadas parciales el 18% de las plantillas.

Con respecto al último tipo de jornada, la reducida, asociada generalmente al cuidado familiar, se ven beneficiados el 9% de los contratos. Continuando con la tendencia de años anteriores, la mayoría de ellos son de mujeres (7% del total de contratos).

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