Supervivientes: Marruecos

鈥淗anna (nombre ficticio) exige cada vez m谩s respeto para su privacidad, cierra la puerta del ba帽o cuando se ducha; y se niega firmemente a cambiarse de ropa frente a su hermano mayor porque le molesta y le incomoda鈥, cuenta su madre gratamente sorprendida. Pese a que pueden parecer actitudes normales en cualquier ni帽o o ni帽a, aprender a autoprotegerse cobra relevancia en un pa铆s donde casi la mitad de los delitos sexuales se comete contra menores. Se trata de Marruecos, cuya cultura milenaria considera la violencia sexual como un tab煤 y un problema que solo incumbe a la familia.

La organizaci贸n espa帽ola AIDA, junto a las asociaciones marroqu铆es con las que colaboran, trabajan codo con codo para ayudar a los menores y sus familias a entender la importancia de la prevenci贸n. Aprender a 鈥渄ecir que no鈥 es la base de los talleres de autocuidado para ni帽os y ni帽as que imparten. Seg煤n nos cuenta AIDA: 鈥淒e una sesi贸n a otra, las personas que participan asimilan los conceptos y modifican conductas, con cambios visibles para sus familias.鈥 Los padres son los m谩s dif铆ciles de convencer, 鈥測a que se contin煤a relegando el cuidado y educaci贸n de los hijos 煤nicamente a las mujeres鈥.

Luchando contra el tub煤

La sociedad marroqu铆 contin煤a considerando las agresiones sexuales como propias de la vida 铆ntima de las familias, y hasta tab煤. No es distinto cuando se trata de un ni帽o agredido o una ni帽a agredida. Parte del trabajo que realizan AIDA y sus socios consiste en concienciar de la importancia de presentar una denuncia a las autoridades cuando suceden este tipo de agresiones.

Insisten en que el sistema 鈥渃arece de estad铆sticas estandarizadas sobre violencias sexuales hacia la infancia y no es posible conocer el n煤mero de casos detectados y atendidos鈥. Solo seg煤n las estad铆sticas del Ministerio de Justicia, en 2017 se asistieron un total de 2.376 casos de violencia sexual contra menores de edad en todo el territorio marroqu铆, un 40% de todos los casos de violencia. La mayor铆a se trata de delitos denominados gen茅ricamente como 鈥榓tentado al pudor con violencia鈥 (1.476 casos), seguidos en n煤mero de los de 鈥榲iolaci贸n鈥 (489 casos). 

La labor de lucha contra la violencia sexual infantil no est谩 exenta de trabas, como es evidente. Marruecos ratific贸 la Convenci贸n de los Derechos de la Infancia en 1993 y confirm贸 su compromiso con la misma en la Constituci贸n de 2011. Pero las asociaciones denuncian que la norma que rija estos delitos sea el C贸digo Penal, porque su complejidad genera 鈥渂loqueos administrativos鈥 y, en muchos casos, puede derivar en la vulneraci贸n de los derechos de la v铆ctima.

Cambiar las leyes parece ser la mejor soluci贸n y las entidades lo est谩n consiguiendo. Son las 煤nicas que han logrado presentar un memor谩ndum frente a la comisi贸n de Justicia, Legislaci贸n y Derechos Humanos, encargada de la revisi贸n del material legislativo en Marruecos. 鈥Dos a帽os de trabajo han permitido el consenso para modificar cinco art铆culos del C贸digo Penal sobre violencia sexual con respecto a menores鈥, indican desde AIDA. 

Pese a estar todav铆a en fase de borrador, la nueva norma pasar铆a a corregir los errores de la anterior: no agrupar los delitos en la categor铆a de 鈥榓tentado al pudor鈥, sino que definir el tipo de violencia sexual; aportar cobertura a los menores de sexo masculino v铆ctimas de violaci贸n; y considerar al menor como v铆ctima sin responsabilidad penal en caso de explotaci贸n sexual, pornograf铆a o relaci贸n sexual consentida.

Peque帽os grandes 茅xitos

El proyecto ha calado tan hondo en la sociedad que las escuelas p煤blicas han superado el tab煤 y ya tratan aspectos ligados a la sexualidad y a la violencia sexual. Por primera vez se trata a nivel institucional este problema con talleres y seminarios. 鈥淟a colaboraci贸n con la Delegaci贸n de la Educaci贸n de T谩nger es una de las acciones con mayor impacto del proyecto鈥, nos trasladan desde AIDA.

Reuniones Parlamentarias

Gracias a su labor, tambi茅n asociaciones y centros de salud de varias ciudades ya cuentan con personal sanitario y asistentes sociales preparados para atender las necesidades de los menores que deciden denunciar. Han conseguido que el testimonio facilitado en un primer momento de atenci贸n pueda servir como informe y el ni帽o o la ni帽a no tenga que repetirlo a diferentes actores en cada instituci贸n, disminuyendo as铆 el estr茅s.  

Planes de futuro

鈥淭anto AIDA como nuestros socios locales, consideramos esencial que se puedan realizar acciones de intercambio entre asociaciones en Espa帽a y Marruecos鈥, manifiestan. Este llamamiento pretende facilitar el intercambio de herramientas entre los pa铆ses y dar a conocer el contexto de origen de los menores y las menores que emigran a la pen铆nsula.

A pesar del trabajo realizado, queda mucho camino por recorrer en la sociedad marroqu铆 hasta que un NO signifique un NO. Por ello, las entidades siguen luchando para que la voz de los m谩s j贸venes de la sociedad no se apague. 

**Programa integral Fortalecimiento del sistema marroqu铆 de protecci贸n integral de infancia en su respuesta jur铆dico-social a la violencia sexual

Ir arriba